¿Hacia dónde va el campo en las grandes ciudades?

Es una pregunta cuya respuesta debe comenzar necesariamente por un “depende”

Depende de dos cosas:

  1. De la ciudad de la que estamos hablando
  2. De la penetración de internet

La combinación de encuestas a pié de calle, timbreo, telefónicas y online será diferente según los casos.

En EEUU y Europa la penetración de Internet está por encima del 80% de los hogares y proporciona suficiente velocidad para  que las encuestas por CAWI (Computer-assisted web interviewing) presenten un crecimiento exponencial año a año.

Pero en estos territorios, el nivel de respuesta por parte del universo objeto de estudio es tan bajo (podemos hablar de un 1% a 3% de respuestas para algunos sectores y colectivos), que nos vemos abocados al uso de paneles como el medio más eficiente para conseguir muestras representativas. Aquí podríamos abrir un extenso y controvertido debate sobre la calidad de los estudios realizados con muestras extraídas a través de paneles, pero al final la realidad se impone. Cuando recurrir a encuestas a pie de calle, por timbreo o por teléfono nos complica hasta extremos la obtención de muestras representativas, finalmente debemos balancear la relación coste/calidad. Y en este balanceo los paneles están ganando puntos.

Así que el campo, si lo podemos seguir llamando así, en Europa y Estados Unidos va hacia CAWI, mediante muestras extraídas en paneles y concretamente hacia encuestas fáciles y cómodas de responder sobre dispositivos móviles (smart phones y tabletas).

Si hablamos de Latinoamérica, la penetración de internet está por debajo del 60% en su conjunto, con diferencias significativas entre países y con velocidades de conexión que todavía no resultan gratificantes para los internautas. Esto complica el uso de la metodología CAWI, pero ya se puede comenzar a integrarla en los trabajos de campo, aunque todavía se haga necesario completar cuotas de muestreo mediante teléfono o encuestas a pie de calle y asumiendo que aún no es una opción para determinados productos / servicio o sectores de actividad.

Por otro lado está la cuestión del uso del teléfono o la realización de encuestas a pie de calle, aquí las diferencias entre ciudades son significativas y se explican sobre todo por la variable de seguridad / inseguridad ciudadana. Pero de nuevo nos encontramos con la problemática del bajo nivel de respuestas que se obtienen, lo que explica la proliferación de paneles también en estos territorios.

En los países en los que la penetración de internet es elevada, la diferencia de coste entre un CAWI y un CATI y sobre todo con respecto a encuestas personales, pone claramente la balanza a favor del online.

Pero, respondiendo a la pregunta del post ¿hacia dónde van los campos en las grandes ciudades? La respuesta es el CAWI, otra cuestión es a qué velocidad y cuando ésta metodología será la reina en todos los territorios.

Según el estudio de ANEIMO “El sector de la investigación en España 2013” la recogida de datos online ya supone el 40,8% del total en estudios cuantitativos.

En un futuro más o menos próximo según países, las encuestas, y no tan solo para grandes ciudades, serán mayoritariamente online sobre soportes móviles.

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